huir

septiembre 22, 2009 at 9:30 pm (Cortos) (, , )

No esperaba encontrarlo. Habíamos conversado semanas atrás para una tarde salir y tomar un café o tal vez ir al cine, pero nunca llegamos a un acuerdo por lo que el asunto perdió importancia. Fui a la farmacia porque necesitaba comprar unas pastillas para el dolor de cabeza (últimamente son más intensos y seguidos, debería cambiar de médico) y al llegar a la caja le vi, él no me reconoció al instante por lo que tuve que acercarme un poco más y tocar su hombro… Carlos? Andrea! cuánto tiempo!

Un abrazo y empezamos a conversar mientras caminábamos al estacionamiento. Comencé entonces a recordar los mensajes y llamadas que hace algunos meses recibía de él, siempre tan atento, no entiendo por qué no llegó a interesarme tanto, es la persona ideal que cualquier mujer debería o querría tener, seguramente apareció en el momento menos apropiado, yo  no estaba lista para una relación seria, solo quería disfrutar de la vida y de los hombres que se me atravesaran en el camino y valieran la pena, por supuesto que él no se opuso a esa situación… siempre mencionaba que estaba enamorado de mis labios y luego de algunos besos lo repetía un poco más seguido; después nos distanciamos, él se dedicó a viajar y yo a mi cotidiana soledad.

Nuestros autos estaban estacionados un poco lejos del local por lo que pudimos actualizarnos de nuestras vidas, más adelante nos encontramos con un amigo en común, Gabriel. “Hola Andrea cómo estás?” Solo atiné a responder un “Bien!” mientras me recuperaba de la sorpresa de estar cerca de los dos, enseguida los dos se abrazaron muy afectuosamente, quién creería que entre ellos habría una relación de amistad tan grande?

Me despedí, justifiqué que me esperaban en casa y que ya era un poco tarde. No podía soportar estar conversando con dos personas que fueron parte de dos épocas importantes de mi vida, sentía un poco de vergüenza, de temor, de iras.

Mientras me alejaba escuchaba todavía sus voces. Gabriel… no te odio, me odio a mí misma por ser tan ingenua, creer que entre los dos sí funcionaría cuando tú solo esperabas que fuera algo pasajero, responsable de que deje de confiar en ustedes y que luego solo busque encuentros pasajeros como los que tuve con Carlos.

Llegué al auto, encendí el motor. Huí.

parking

Imagen tomada de acá

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